martes, 8 de julio de 2014

Sexualidad sana y responsable, con información

México necesita jóvenes empoderados, es decir, que cuenten con información y herramientas necesarias para tener acceso a una sexualidad sana y responsable, así como para prevenir un embarazo y saber cómo enfrentar o salir de una relación de violencia en el noviazgo, planteó Irene Casique Rodríguez, del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias (CRIM) de la UNAM.
 
No se trata de darles la libertad para hacer lo que quieran o volverlos libertinos e incontrolables, sino de brindarles información apropiada y oportuna, acceso a los recursos y confianza en su capacidad de acción para que tengan control sobre las disposiciones centrales de su vida, estableció.
 
El empoderamiento es entendido como una expansión en la capacidad de las personas para tomar decisiones estratégicas, en un contexto en el que esta habilidad les es usualmente negada (lo que corresponde a la situación de los adolescentes y sus derechos sexuales y reproductivos). Si se desarrollaran programas para lograr este proceso no sólo se les ayudaría para el presente, sino para su vida adulta.
 
Al hablar sobre el proyecto Adolescentes al margen de la salud sexual y reproductiva: género, poder y violencia, refirió que en México el ejercicio de su sexualidad está criticado y vetado a nivel social, lo que les impide practicar este derecho de manera plena y responsable.
 
En cuanto a la violencia en el noviazgo, señaló que aunque hay información al respecto y se ha difundido a través de diversos medios de comunicación, continúa presente entre los jóvenes, en la medida en que es reforzada por diferencias e inequidades de género socialmente avaladas.
 
Violencia en el noviazgo
De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Violencia en el Noviazgo –levantada por el Instituto Mexicano de la Juventud (IMJUVE)–, en esta etapa se presentan principalmente tres tipos de aquélla: emocional, física y sexual.
 
Según los resultados, existe una prevalencia de alrededor de 40 por ciento de violencia emocional para ambos sexos; en cuanto a la física, los varones presentan cerca del 10 por ciento y las mujeres casi tres por ciento.
 
Este dato se puede entender porque en nuestra colectividad la violencia hacia ellas está “normalizada” y en ocasiones hasta se asume como una expresión de amor (como es el caso de los celos excesivos) o como un elemento connatural a la masculinidad.
 
Su “normalización” consiste en hacerla invisible y entonces no somos tan conscientes de todas sus expresiones. Por ejemplo, refirió, para ambos géneros muchas veces la violencia física tiene un marco de juego, pero de ahí se puede pasar a expresiones más severas.
 
Sin embargo, si una mujer tiene una expresión de agresión ésta no pasa desapercibida para su pareja, pues rompe con las conductas y actitudes socialmente “esperadas”. Es una de las explicaciones sociológicas que se ofrecen si en las encuestas los varones tienden a reportar más violencia física, añadió la especialista en estudios de género.
 
Por otra parte, hay un pensamiento casi generalizado de que si ellas no son madres no son mujeres plenas. Tendemos a creer, como colectividad, que la maternidad es la realización máxima y esa idea ha pasado a las nuevas generaciones, apuntó.
 
En el país, casi uno de cada cinco nacimientos que ocurren es de madres adolescentes (menor de 20 años). Si bien alrededor del 93 por ciento de las personas en esa etapa de la vida conocen algún método anticonceptivo, los datos reflejan que sólo cerca de 55 por ciento de las jóvenes sexualmente activas emplean alguno con regularidad.
 
Además, aunque no se tienen datos a nivel nacional de la prevalencia de las infecciones de transmisión sexual (ITS) entre los adolescentes, en general se conoce que constituyen un grupo vulnerable por el bajo e irregular uso del condón.
 
Empoderar a los jóvenes
Casique Rodríguez aseveró que el empoderamiento no es una tarea fácil y tampoco de corto plazo; no obstante, tendríamos que empezar a cambiar la censura social hacia la sexualidad adolescente y los avales sociales respecto al ejercicio de la violencia contra la mujer.
 
En el caso de los jóvenes, acotó, un elemento clave del empoderamiento es darles una educación inmersa en valores nuevos (como igualdad, equidad de género y respeto a las diferencias), así como el acceso a conocimientos y recursos que hasta ahora se les han negado.
 
También, sugirió, se debe trabajar en la autoestima, porque “hemos adoptado métodos de crianza y educación que van en contra de la confianza que tienen en sí mismos y en su capacidad de resolver problemas y tomar decisiones importantes”.
 
Esta certeza se fomenta con la formación de personas preocupadas por el entorno, no sólo por ellas. Asimismo, es preciso insistir ante las instancias de salud en la creación de servicios amigables para el adolescente y dar énfasis en la importancia que esto tiene a corto plazo en la prevención de embarazos no deseados y Enfermedades de Transmisión Sexual.
 
Respecto a la violencia, se debe insistir en la información y re-educación, porque todavía hay expresiones que no se ven como tales y es necesario hacerlas visibles. 
La familia también debe jugar un papel central y dar información sobre su prevención y el ejercicio de una sexualidad segura, responsable y sana.
 
El empoderamiento de los adolescentes nos potencia como sociedad, porque no sólo estarán preparados para tomar mejores decisiones en su sexualidad o en sus relaciones de pareja, sino en otras dimensiones; además, serán adultos conscientes y responsables en su vida personal, en el ejercicio de su profesión u oficio, y participativos en la política y economía, concluyó.
 

martes, 17 de junio de 2014

Si ves futbol, modera tus emociones

Por SUMÉDICO Radio

La mejor manera de disfrutar un partido de futbol es no tomarlo con fanatismo, moderar las emociones es la clave para no perjudicar la salud así como pasar un buen momento con la familia, amigos y compañeros de trabajo, mencionó el especialista Alejandro Silva Antúnez, psicólogo y psicoanalista en SUMEDICO Radio.

El futbol es un deporte de fácil aceptación y entendimiento, por lo que es una disciplina masiva dónde la sociedad se identifica con un equipo, se siente parte de él y por lo tanto la reacción de ganar o perder, repercute emocionalmente en el aficionado, es por ello que este deporte genera emociones como tristeza, felicidad, ira, sorpresa, ansiedad, entre otras.

De acuerdo con el especialista, el futbol tiene que ver mucho con la identificación: “El futbol se usa como metáfora de las oportunidades que tienen los mexicanos para cambiar la historia, los jugadores son vistos como representantes de la historia y de la identidad nacional”, por lo que el éxito o el fracaso son el reflejo de lo que somos como sociedad.

Alejandro Silva Antúnez explicó que sólo 30 millones de personas entienden esta actividad como una competencia deportiva, ya que es importante y necesario aprender a ver el futbol como un deporte sano, de unidad, que te inculca valores y te enseña a trabajar en equipo, “no solamente como una salida para cambiar la historia de nuestro país, o del contexto social que se vive.”

Mencionó que la mejor manera de disfrutar este deporte es no apasionarse, no caer en excesos, puesto que  “enojarse o ponerse feliz no  cambiara los resultados ni la historia que se vive en la sociedad”, por lo que divertirse y gozar del momento es lo mejor  para la salud física y emocional.

Por otro lado afirmó que la reacción de los aficionados también se debe al fenómeno de las masas, “las emociones se contagian, las neuronas espejo  permiten sentirse identificado con las personas que están alrededor”, y debido a este fenómeno las personas se ven influenciadas a reaccionar de la misma manera que todos lo demás.

Si bien es cierto, el futbol es un producto y negocio para las industrias, empresas y medios de comunicación, que se vende bastante bien, “no podemos dejar que todos estos factores nos manipulen, es necesario que veamos el futbol como un modelo educador, como un deporte sano, divertido y  tomarlo como un juego sin apasionarnos excesivamente, ya que si no hay moderación en todas estas partes, pueden presentarse problemas de salud, emocionales o sociales”, concluyó el psicólogo y psicoanalista, Alejandro Silva.

miércoles, 4 de junio de 2014

Madre primeriza a los 50 años


Por Antimio Cruz/SUMÉDICO

Aunque  se considera que la edad ideal para ser madre por primera vez es entre los 18 y los 35 años, gracias a los avances médicos en reproducción asistida en México ya hay casos exitosos de mujeres que dieron a luz a su primer hijo a los 50 años de edad, informaron médicos especialistas en ginecología y obstetricia del Instituto Especializado en Fertilidad y Salud Reproductiva (INSEMER).

“La mujer de mayor edad a la que hemos atendido y que ha sido madre primeriza con técnicas de reproducción asistida tenía 49 años cuando se embarazó por primera vez y 50 años cuando nació su bebé”, explicó a SUMÉDICO el doctor Mario Sergio Cristo Aguirre, miembro del Consejo Mexicano de Ginecología y Obstetricia y co fundador del INSEMER.

Minutos antes, el especialista presentó datos estadísticos sobre las tasas de éxito de técnicas de reproducción asistida en las que mostró que cuando una mujer tiene más de 42 años de edad la posibilidad de que quede embarazada con sus propios ovocitos o células germinales es de 33.3% en México. La misma tabla estadística indica que si una mujer mayor de 42 años busca embarazarse con el apoyo de ovocitos donados, la posibilidad de lograr un embarazo exitoso sube hasta 68%.

Las cifras sobre casos exitosos de embarazos con apoyo médico en México fueron presentadas para recordar que junio es el Mes Internacional de la Cura de la Infertilidad y que, en algunos países, se conmemora el 4 de junio como Día Mundial contra la Infertilidad.

Además del doctor Cristo Aguirre, sus colegas José Enrique Islas y Abraham Martínez Ruiz, junto con la psicóloga Claudia Aranda Carrillo, explicaron que los embarazos en parejas jóvenes con problemas de fertilidad o en parejas mayores de 42 años se atienden con técnicas que pueden ir desde lo más sencillo, como puede ser el guiar a la pareja a través de una serie de coitos programados, hasta las más complejas y de tecnología avanzada, como la Fertilizacion In Vitro (FIV) y la Transferencia de Embriones.

Las tasas de éxito de embarazo con técnicas de reproducción asistida van desde 33% hasta 78% dependiendo de la edad de la potencial madre y la técnica utilizada.

Infertilidad en México
“En México, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) nos informa que en los últimos veinte años la tasa de natalidad ha caído 4 %. Esto está relacionado con diferentes fenómenos médicos y sociales, como la decisión de muchas parejas de postergar la edad a la que tienen su primer hijo. Desafortunadamente esto también provoca que muchas parejas que ya tienen un problema de fertilidad desde jóvenes tarden entre 3 y 6 años en acudir a un médico, a partir del momento en que deciden que sí quieren embarazarse”, dijo el doctor Mario Sergio Cristo.

Se define como un problema de infertilidad cuando tras intentar un embarazo durante un año, de manera constante y sin protección de algún método anticonceptivo, no se tiene  éxito. En aquellas parejas que tienen más de 35 años de edad este plazo se acorta a 6 meses ya que la edad de la mujer influye en la calidad de los óvulos y ésta en su capacidad reproductiva.

El reloj biológico de la mujer alcanza su punto de mayor fertilidad entre los 20 y los 27 años, donde las posibilidades de concebir son cercanas al 100% si no se tienen problemas biológicos específicos, según informaron los expertos del INSEMER.

En México se registran anualmente 180 mil casos de parejas que son diagnosticadas con problemas de infertilidad. La cifra acumulada de casos es de, aproximadamente, 2.6 millones de parejas.

Un factor que es poco observado pero que ya se estudia y atiende en el INSEMER es la manera como el estrés obstaculiza los embarazos.

“Nosotros, como expertos en infertilidad hemos observado que entre 10% y 20% de los casos de infertilidad no tienen causa aparente y están altamente asociados con el estrés, cifra que en los últimos años ha aumentado”, explicó en conferencia la maestra en psicología Claudia Aranda, responsable del programa de Acompañamiento Emocional de INSEMER. 

miércoles, 7 de mayo de 2014

Colágeno da soporte y flexibilidad a la piel

Por Rosalinda Palomeque/SUMEDICO

El colágeno es una proteína generada por el organismo a partir de los nutrientes con los que es alimentado y tiene la función de dar soporte, sostén y flexibilidad a la piel, explica el Dr. Leobardo Ramírez.
 
La composición que adquiere, agrega, es como cuando armas una casa, las varillas son el colágeno, el concreto es el calcio, que es lo que da soporte y agarre en los huesos.
 
El colágeno está constituido por tres cadenas que forman una triple hélice (como una trenza) conformada por aminoácidos: glicina, prolina e hidroxipolina, que son una base, luego se juntan con otros aminoácidos que dan una característica especial y forman 21 tipos diferentes de colágeno, que se clasifican de acuerdo al lugar del cuerpo donde se encuentran.
 
El tipo uno se encuentra más en la piel, también en huesos, en los tendones y dientes. El tipo dos es el que se encuentra mayormente en el cartílago de las articulaciones.
 
¿Cómo se produce?
El cuerpo produce el colágeno siempre y cuando tenga insumos, es decir, comida. Los aminoácidos de vegetales y animales entran al torrente sanguíneo, al entrar a la célula, se comienzan a formar los 21 tipos de colágeno.
 
Entre los 30 y 35 años, una persona deja de producir el cien por ciento del colágeno necesario, porque el cuerpo atiende primero algunas funciones vitales y toma la proteína de la piel
 
El Dr. Ramírez advierte que el colágeno es una proteína que el organismo utiliza diario y no se puede encontrar en un sólo alimento, de ahí la importancia de llevar una dieta balanceada.
Otro aspecto importante que se debe tomar en cuenta es que el cuerpo no tiene donde almacenar el colágeno, a diferencia de las grasas que se quedan en los adipocitos o los azúcares, que se concentran en hígado y músculos.
 
Colágeno y líneas de expresión
La mayoría de la gente relaciona la falta de colágeno con la aparición de arrugas y así es, señala el experto, quien añade que el colágeno tipo uno que está en la dermis, tiene una estructura especial, es como un tejido de mimbre, transversal, hacia arriba, que es lo que permite tener elasticidad y resistencia.
 
Cuando se pierde volumen de colágeno, se endurece la piel y por eso se generan las arrugas.
Cuando una persona deja de producir el colágeno necesario, puede consumirlo en forma de suplemento alimenticio y aunque la proteína es la misma en cualquier presentación que se encuentre en el mercado, una de las más eficaces es el péptido de activos de colágeno, porque al ser una molécula pequeña, es de más fácil absorción.
 
El colágeno suplementario, señala el Dr. Leobaldo Ramírez  reactiva la producción y empieza a rellenar arrugas, no es magia, es algo natural que las células hacen de por si, se activan .
 
Las contraindicaciones
El colágeno es de consumo libre porque es un nutrimento. No existen contraindicaciones para su consumo, aún en el embarazo, se puede tomar, porque ayuda a evitar la descalcificación de los huesos y a disminuir las estrías del abdomen, señala Ramírez.
 
Existen tres maneras de darle colágeno al organismo:
  • Consumido.- Tomar una pastilla de colágeno ayuda a muchas zonas del organismo: las uñas, el cabello, los huesos, las articulaciones, la función de los órganos internos y el aspecto de la piel.
  • Por inyección.- Lo utilizan los cirujanos plásticos, es un líquido estéril que dura meses en el organismo
  • Tópico.- El que contienen las cremas , sólo resana grietas, dura horas el efecto, como un maquillaje
La recomendación de Ramírez es consumir colágeno diario, porque el organismo lo utiliza así.

martes, 25 de marzo de 2014

Cinco pasos para dormir mejor

Bernie Miller, supervisor en el Centro de Trastornos del Sueño en la Clínica Mayo de Arizona, publicóen la revista Popular Science, los cinco consejos para dormir mejor y más rápido.

1. Mantén tu oscura tu habitación.- Tu habitación debe ser oscura, fresca y tranquila. Es muy importante evitar todo dispositivo electrónico en la habitación, ya que el espectro azul de luz artificial que tiene la enorme mayoría de estos limita la producción hormonal de N-acetil-5-metoxitriptamina o melatonina, muy influyente en la conciliación del sueño.

2. Establece horarios para dormir.- Intenta, en la medida en que sea posible, respetar los horarios aún en los fines de semana, esto genera en nuestro cerebro una costumbre que pronto terminará por naturalizarse en nosotros, reforzando el ritmo circadiaco natural del sueño y regulando las variables biológicas en intervalos de tiempo adecuado.

3. Hacer ejercicio temprano, no a la noche.- Se recomienda hacer ejercicio entre 4 y 6 horas antes de ir a dormir, puesto que el ejercicio aumenta la temperatura corporal y genera más dificultades e incomodidades al momento de dormir.

4. Controlar las siestas.- Las siestas tienen muchos beneficios en el cerebro, no obstante, si no somos responsables con nuestras siestas, pueden convertirse en un problema. Una siesta debe desarrollarse entre el mediodía y las 16:00 horas, siendo muy importante que no dure más de entre 30 y 45 minutos, de lo contrario, el cerebro entra en estados del sueño más profundos y el ciclo del sueño se termina afectando.

5. Controlar la cafeína.- El consumo de cafeína necesariamente debe evitarse después del mediodía si a la noche se desea dormir adecuadamente. El café, el té y otras bebidas con altos contenidos de cafeína pueden mantener a este psicoactivo alcaloide trabajando en el organismo durante unas 5 horas y puede tardar hasta un máximo de 14 horas en salir.

martes, 25 de febrero de 2014

¿Tu desayuno es sólo una taza de café?

De ahora en adelante debes darte el tiempo para tomar el desayuno. De acuerdo con una investigación publicada en la revista Public Health Nutrition, ayunar se relaciona con tener una menor capacidad de concentración y rendimiento intelectual, te provoca mal humor y te hace sentir más cansado.
 
Además, no tomar el primer alimento del día incrementa el estreñimiento, el riesgo de obesidad, de diabetes y de tener un infarto.
 
La investigación, señala que los adolescentes que desayunan poco o nada, tienen un 68 por ciento más de posibilidades de desarrollar síndrome metabólico, lo que implica tener obesidad abdominal, nivel alto de triglicéridos, niveles bajos de colesterol bueno, hipertensión y altos niveles de glucosa en sangre, lo que incrementa el riesgo de trastornos cardiovasculares.
 
Otra investigación de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, que se publicó el año pasado en la revista Circulation, señalaba que los hombres que no desayunaban, elevaban la posibilidad de tener un infarto.
 
“Saltarse el desayuno puede conducir a uno o más factores de riesgo como la obesidad, la presión arterial alta, el colesterol elevado y la diabetes, lo que a su vez puede provocar un ataque al corazón”, señalaron en esa ocasión los responsables de este estudio.
 
Si eres de los que no desayuna porque argumentas que no tienes hambre, entonces debes pensar en una cosa: ¿qué tanto cenas?
 
Si la última cena del día es muy copiosa, es habitual no tener apetito en la mañana porque durante la noche el tránsito intestinal es lento.
 
El consejo de la Dra. Irene Bretón, endocrinóloga del Hospital Gregorio Marañón de España es distribuir las calorías del día, “más al principio y menos al final, porque una comida abundante en la noche favorece el sobrepeso.
 
La experta explica que, cuando hay un ayuno prolongado y luego comemos mucho, «es más fácil que esas calorías se acumulen en forma de grasa».
 
Hacer tres comidas al día, ayudará a mantener el equilibrio en el cuerpo. Se recomienda que el desayuno aporte un 20 por ciento de la ingesta calórica diaria, mientras que la cena debe ser ligera y pobre en grasa, para facilitar la digestión.
 
Un desayuno ideal debe incluir un lácteo (leche, yogurt, queso fresco), cereales o pan (mejor integrales), fruta (mejor entera que en jugo porque tiene más fibra y es más saciante) y algún alimento con proteínas, como un embutido bajo en grasa. 

miércoles, 12 de febrero de 2014

Las emociones no causan cáncer

Las emociones no provocan cáncer y tampoco es posible curar esta enfermedad únicamente pensando positivo o con una buena actitud. Estos mitos contemporáneos han provocado una carga adicional de sufrimiento y confusión entre muchos pacientes que se sienten rechazados, y señalados porque sienten que ellos mismos se provocaron esta enfermedad que tiene causantes biológicos. Así lo comentó a SUMEDICO la maestra en psicología y asesora de la Asociación Mexicana de Lucha contra el Cáncer (AMLCC), Gina Tarditti Ruiz.

La especialista en psicoterapia para pacientes con cáncer ha trabajado durante más de 20 años con pacientes de todas las edades y niveles socioeconómicos en México y a través de su experiencia clínica y un conjunto de entrevistas elaboró y publicó el libro Las emociones y el cácer. Mitos y realidades, editado por Océano.

A lo largo de sus páginas explica cuáles son los factores de riesgo para desarrollar cáncer que están científica y clínicamente comprobados, pero además aborda la manera como se han construido y fortalecido creencias falsas acerca de la manera como aparece esta enfermedad que puede ser mortal.

Entre los mitos más arraigados entre los mexicanos están las ideas de que las personas que desarrollan cáncer son seres humanos llenos de resentimientos, rencores, iras y estrés. Cada uno de estos pensamientos, sin ningún fundamento científicos, han sido sembrados por  personas que carecen de sustento científicos, incluyendo algunos médicos que irresponsablemente hablan de que guardar ciertos sentimientos provoca cáncer.

Estos mitos y creencias falsas, desafortunadamente, se convierten en obstáculos para el tratamiento adecuado y mejorar las expectativas para el tratamiento pues hay algunas personas que posponen hasta 12 meses sus tratamientos y llegan con los especialistas en oncología o cáncer cuando ya es demasiado difícil atender su padecimiento.

“Una de las consecuencias negativas de estos mitos, que desafortunadamente ocurre con mayor frecuencia de lo que imaginamos, es que quienes creen que las emociones provocan el cáncer no buscan tratamiento oncológico porque ellos imaginan que se curarán sanando sus emociones, perdonar, pensar positivamente y que así se van a curar. Entonces, buscan algunos métodos alternativos y cuando finalmente llegan al médico especialista desafortunadamente ya se puede hacer poco y eso es muy triste verlo”, comenta la terapeuta e investigadora.

Por otro lado quienes reciben el diagnóstico de la enfermedad y creen que esta fue causada por sus emociones o están rodeados de personas que creen que el cáncer fue causado por sentimientos y emociones tienden a ser culpabilizados y estigmatizados por su propia familia, por sus amigos o por la comunidad en general, lo que representa una carga adicional muy fuerte, además de la propia enfermedad.

Finalmente,  hay un grupo de personas que creían que las emociones sí provocan cáncer y al ser diagnosticados fortalecen sus propias creencias, lo que les provoca mayor dolor y hay que trabajar muy fuertemente para que se convenzan de que esto no es cierto.

“Pero derribar mitos es muy complejo porque de tanto repetirlo se vuelven verdades incuestionables. Sin embargo cada vez tenemos más blogs, conferencistas y páginas de internet que lo afirman sin ningún sustento. Eso es importante decirlo”, subraya la doctora Tarditti.

Testimonios de sobrevivientes
En el libro se incluyen entrevistas con personas que tuvieron cáncer y sobrevivieron, quienes hablan de la manera como las falsas creencias les dificultaron el abordaje de la enfermedad.

“La Fundación Cima me apoyó para entrevistar pacientes y otras pacientes que se enteraban que yo estaba trabajando en este libro se ofrecieron porque era una necesidad la que tenían de contar su propia historia. Entonces, ellos nos dejan ver cómo recibieron el diagnóstico y el enojo que les provocaba el ser señalados o etiquetados; los cuestionamientos en los que entraban, por ejemplo: “Pero si yo soy una buena persona ¿por qué me dicen que yo soy una rencorosa si yo no guardo rencores  si yo vivo ligera y me llevo bien con las personas, en general?”

“También está el caso de personas que creían que los rencores provocan cáncer y llegaban a decir: ‘no me voy a curar porque no se expresar mis emociones y si no cambio no me voy a curar’. Lo que yo hice con fue pedirle que ella misma investigara; ella es psicóloga y le dije “investiga, tráeme fuentes”.

“Volviendo a lo mismo; no es que yo crea y ya lo anoto y punto. Quedó ya como un hecho que no puede ser modificado. Mostramos cómo se fueron descubriendo los factores hormonales, el tabaco, los virus, y cómo se hicieron muchísimas investigaciones para poder comprobar que esto era así. Entonces, hay que entender que el cáncer también da en los animales ¿Significa esto que los peces, los gatos y los perros también sienten resentimiento?

--Si las emociones no son causa del cáncer ¿Qué sí es realidad? ¿En qué puede ayudar la emoción a una persona a entender, procesar y, en un eventual caso sobrevivir o, si no se sobrevive, trascender el cáncer?

“En el paciente con cáncer, y yo diría que en cualquier persona. El manejar adecuadamente las emociones, reconocer qué siento, por qué lo siento y qué decido hacer con lo que siento, nos permite vivir en paz, vivir en armonía con nosotros mismos y con los demás. Nos permite tener una mejor calidad de vida.

“En el caso concreto del paciente con cáncer, el reconocer lo que está sintiendo, que cuando tiene miedo lo diga, no me refiero a decírselo al mundo sino que lo sepa para él mismo y ¿qué va a hacer con ese miedo?¿Qué quiere hacer? o ¿Qué puede hacer con ese miedo?¿Cuándo siente culpa?¿Cuándo siente tristeza?

“En esa medida él se va a ir fortaleciendo y se va a ir adaptando al proceso de la enfermedad y le va permitir estar más relajado y enfrentar mejor los tratamientos, incluso los síntomas que le provoquen los tratamientos y , en una palabra, tener una mejor calidad de vida.

“Que se cure o no se cure no va a depender de eso, va a depender del tratamiento oncológico, del tipo de cáncer que tenga y de la etapa en la que se encuentra, pero sí que puede ayudar en términos de calidad de vida”, agrega la maestra en psicología.

Sentimientos guardados y expresados
En el tema de los mitos, pareciera que una de las ideas más repetidas dentro del tema de las emociones y el cáncer, tienen que ver con “interiorizar” o con “no expresar” y albergar resentimiento, ira, implosión. Pero también hay otras ideas falsas relacionadas con el vínculo entre cáncer y enojo o cáncer y estrés

“Hay quienes manejan que el ser muy iracundo, enojarse mucho o mantener un estrés elevado también se relaciona con el cáncer. Esto también es una idea falsa.

“Lo que yo quisiera decir, para a lo mejor así nos podamos entender mejor, es que, por ejemplo, el corazón, nuestro corazón, se impacta igualmente ante una muy buena noticia o una muy mala noticia que le den a usted. El corazón no sabe si usted se acaba de ganar la lotería o si le acaban de dar una terrible noticia. Es decir, las palpitaciones que acaba de tener, el aumento en la presión arterial, todos los cambios fisiológicos que tenemos ante una emoción fuerte pueden ser y son muy similares aunque las emociones sean totalmente opuestas.

“Por otro lado, el estrés es parte natural de la vida. El doctor Lazarus, que es pionero en el estudio del estrés, hablaba de que pareciera que hoy el estrés es lo que en la época antigua eran los espíritus que ocasionaban las enfermedades, porque todo le echamos la culpa al estrés y si no tuviéramos nada de estrés no podríamos sobrevivir, posisblemente no nos levantaríamos de la cama. Hay que manejar adecuadamente un nivel de estrés sano, que al mismo tiempo nos empuje a hacer los proyectos que nos importan, nos interesan o necesitamos hacer.

Mexicanos culposos
Una de las observaciones que subraya en la entrevista la doctora Tarditti es que muchos de los mitos y creencias falsas que existen sobre la relación entre las emociones y el estrés están reforzadas por ciertas características culturales y es muy difícil hablarles a todos con el mismo lenguaje siendo que, por ejemplo en México, existen muchas creencias y pensamientos conviviendo en un mismo lugar y en un mismo tiempo.

“Yo suelo decir que somos muchos Méxicos porque las diferencias culturales sí que existen y aparte hay distintas religiones y dentro de ellas hay muchas formas de haber inoculado la religión. No es fácil, como le decía antes, revertir estos mitos y entonces, tenemos que hablar distintos lenguajes según las personas con las que nos estamos dirigiendo.

“Ciertamente, tenemos que trabajar en las nuevas generaciones porque la incidencia del cáncer es altísima y entonces, este libro no solamente puede ayudar a quienes ahorita están viviendo el proceso o lo ha vivido sino que tenemos que pensar en los que vendrán después. No ser víctimas de esto, no cargar con culpas porque hablando también de esta diversidad cultural, podríamos decir que la sociedad mexicana,  sin importar el grupo al que pertenezca, parece que en México seguimos teniendo una tendencia a culpabilizarnos. Es parte de nuestra educación y creo que la culpa nos puede hacer mucho daño y hay que trabajarla”, concluye la maestra Gina Tarditti.

El libro "Las emociones y el cáncer. Mitos y realidades", cuenta con un apartado donde la autora puso pocos lugares, pero muy serios, donde las personas pueden acceder a información sobre la enfermedad.

Hay sitios complejos para personas que quizá necesitan más explicaciones o quieren adentrarse más en lo que es el padecimiento, y hay otros sitios donde pueden obtener información muy sencilla, con lenguaje muy amigable y que esté quizá más adaptado a lo que ellos necesitan.