miércoles, 7 de mayo de 2014

Colágeno da soporte y flexibilidad a la piel

Por Rosalinda Palomeque/SUMEDICO

El colágeno es una proteína generada por el organismo a partir de los nutrientes con los que es alimentado y tiene la función de dar soporte, sostén y flexibilidad a la piel, explica el Dr. Leobardo Ramírez.
 
La composición que adquiere, agrega, es como cuando armas una casa, las varillas son el colágeno, el concreto es el calcio, que es lo que da soporte y agarre en los huesos.
 
El colágeno está constituido por tres cadenas que forman una triple hélice (como una trenza) conformada por aminoácidos: glicina, prolina e hidroxipolina, que son una base, luego se juntan con otros aminoácidos que dan una característica especial y forman 21 tipos diferentes de colágeno, que se clasifican de acuerdo al lugar del cuerpo donde se encuentran.
 
El tipo uno se encuentra más en la piel, también en huesos, en los tendones y dientes. El tipo dos es el que se encuentra mayormente en el cartílago de las articulaciones.
 
¿Cómo se produce?
El cuerpo produce el colágeno siempre y cuando tenga insumos, es decir, comida. Los aminoácidos de vegetales y animales entran al torrente sanguíneo, al entrar a la célula, se comienzan a formar los 21 tipos de colágeno.
 
Entre los 30 y 35 años, una persona deja de producir el cien por ciento del colágeno necesario, porque el cuerpo atiende primero algunas funciones vitales y toma la proteína de la piel
 
El Dr. Ramírez advierte que el colágeno es una proteína que el organismo utiliza diario y no se puede encontrar en un sólo alimento, de ahí la importancia de llevar una dieta balanceada.
Otro aspecto importante que se debe tomar en cuenta es que el cuerpo no tiene donde almacenar el colágeno, a diferencia de las grasas que se quedan en los adipocitos o los azúcares, que se concentran en hígado y músculos.
 
Colágeno y líneas de expresión
La mayoría de la gente relaciona la falta de colágeno con la aparición de arrugas y así es, señala el experto, quien añade que el colágeno tipo uno que está en la dermis, tiene una estructura especial, es como un tejido de mimbre, transversal, hacia arriba, que es lo que permite tener elasticidad y resistencia.
 
Cuando se pierde volumen de colágeno, se endurece la piel y por eso se generan las arrugas.
Cuando una persona deja de producir el colágeno necesario, puede consumirlo en forma de suplemento alimenticio y aunque la proteína es la misma en cualquier presentación que se encuentre en el mercado, una de las más eficaces es el péptido de activos de colágeno, porque al ser una molécula pequeña, es de más fácil absorción.
 
El colágeno suplementario, señala el Dr. Leobaldo Ramírez  reactiva la producción y empieza a rellenar arrugas, no es magia, es algo natural que las células hacen de por si, se activan .
 
Las contraindicaciones
El colágeno es de consumo libre porque es un nutrimento. No existen contraindicaciones para su consumo, aún en el embarazo, se puede tomar, porque ayuda a evitar la descalcificación de los huesos y a disminuir las estrías del abdomen, señala Ramírez.
 
Existen tres maneras de darle colágeno al organismo:
  • Consumido.- Tomar una pastilla de colágeno ayuda a muchas zonas del organismo: las uñas, el cabello, los huesos, las articulaciones, la función de los órganos internos y el aspecto de la piel.
  • Por inyección.- Lo utilizan los cirujanos plásticos, es un líquido estéril que dura meses en el organismo
  • Tópico.- El que contienen las cremas , sólo resana grietas, dura horas el efecto, como un maquillaje
La recomendación de Ramírez es consumir colágeno diario, porque el organismo lo utiliza así.

martes, 25 de marzo de 2014

Cinco pasos para dormir mejor

Bernie Miller, supervisor en el Centro de Trastornos del Sueño en la Clínica Mayo de Arizona, publicóen la revista Popular Science, los cinco consejos para dormir mejor y más rápido.

1. Mantén tu oscura tu habitación.- Tu habitación debe ser oscura, fresca y tranquila. Es muy importante evitar todo dispositivo electrónico en la habitación, ya que el espectro azul de luz artificial que tiene la enorme mayoría de estos limita la producción hormonal de N-acetil-5-metoxitriptamina o melatonina, muy influyente en la conciliación del sueño.

2. Establece horarios para dormir.- Intenta, en la medida en que sea posible, respetar los horarios aún en los fines de semana, esto genera en nuestro cerebro una costumbre que pronto terminará por naturalizarse en nosotros, reforzando el ritmo circadiaco natural del sueño y regulando las variables biológicas en intervalos de tiempo adecuado.

3. Hacer ejercicio temprano, no a la noche.- Se recomienda hacer ejercicio entre 4 y 6 horas antes de ir a dormir, puesto que el ejercicio aumenta la temperatura corporal y genera más dificultades e incomodidades al momento de dormir.

4. Controlar las siestas.- Las siestas tienen muchos beneficios en el cerebro, no obstante, si no somos responsables con nuestras siestas, pueden convertirse en un problema. Una siesta debe desarrollarse entre el mediodía y las 16:00 horas, siendo muy importante que no dure más de entre 30 y 45 minutos, de lo contrario, el cerebro entra en estados del sueño más profundos y el ciclo del sueño se termina afectando.

5. Controlar la cafeína.- El consumo de cafeína necesariamente debe evitarse después del mediodía si a la noche se desea dormir adecuadamente. El café, el té y otras bebidas con altos contenidos de cafeína pueden mantener a este psicoactivo alcaloide trabajando en el organismo durante unas 5 horas y puede tardar hasta un máximo de 14 horas en salir.

martes, 25 de febrero de 2014

¿Tu desayuno es sólo una taza de café?

De ahora en adelante debes darte el tiempo para tomar el desayuno. De acuerdo con una investigación publicada en la revista Public Health Nutrition, ayunar se relaciona con tener una menor capacidad de concentración y rendimiento intelectual, te provoca mal humor y te hace sentir más cansado.
 
Además, no tomar el primer alimento del día incrementa el estreñimiento, el riesgo de obesidad, de diabetes y de tener un infarto.
 
La investigación, señala que los adolescentes que desayunan poco o nada, tienen un 68 por ciento más de posibilidades de desarrollar síndrome metabólico, lo que implica tener obesidad abdominal, nivel alto de triglicéridos, niveles bajos de colesterol bueno, hipertensión y altos niveles de glucosa en sangre, lo que incrementa el riesgo de trastornos cardiovasculares.
 
Otra investigación de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, que se publicó el año pasado en la revista Circulation, señalaba que los hombres que no desayunaban, elevaban la posibilidad de tener un infarto.
 
“Saltarse el desayuno puede conducir a uno o más factores de riesgo como la obesidad, la presión arterial alta, el colesterol elevado y la diabetes, lo que a su vez puede provocar un ataque al corazón”, señalaron en esa ocasión los responsables de este estudio.
 
Si eres de los que no desayuna porque argumentas que no tienes hambre, entonces debes pensar en una cosa: ¿qué tanto cenas?
 
Si la última cena del día es muy copiosa, es habitual no tener apetito en la mañana porque durante la noche el tránsito intestinal es lento.
 
El consejo de la Dra. Irene Bretón, endocrinóloga del Hospital Gregorio Marañón de España es distribuir las calorías del día, “más al principio y menos al final, porque una comida abundante en la noche favorece el sobrepeso.
 
La experta explica que, cuando hay un ayuno prolongado y luego comemos mucho, «es más fácil que esas calorías se acumulen en forma de grasa».
 
Hacer tres comidas al día, ayudará a mantener el equilibrio en el cuerpo. Se recomienda que el desayuno aporte un 20 por ciento de la ingesta calórica diaria, mientras que la cena debe ser ligera y pobre en grasa, para facilitar la digestión.
 
Un desayuno ideal debe incluir un lácteo (leche, yogurt, queso fresco), cereales o pan (mejor integrales), fruta (mejor entera que en jugo porque tiene más fibra y es más saciante) y algún alimento con proteínas, como un embutido bajo en grasa. 

miércoles, 12 de febrero de 2014

Las emociones no causan cáncer

Las emociones no provocan cáncer y tampoco es posible curar esta enfermedad únicamente pensando positivo o con una buena actitud. Estos mitos contemporáneos han provocado una carga adicional de sufrimiento y confusión entre muchos pacientes que se sienten rechazados, y señalados porque sienten que ellos mismos se provocaron esta enfermedad que tiene causantes biológicos. Así lo comentó a SUMEDICO la maestra en psicología y asesora de la Asociación Mexicana de Lucha contra el Cáncer (AMLCC), Gina Tarditti Ruiz.

La especialista en psicoterapia para pacientes con cáncer ha trabajado durante más de 20 años con pacientes de todas las edades y niveles socioeconómicos en México y a través de su experiencia clínica y un conjunto de entrevistas elaboró y publicó el libro Las emociones y el cácer. Mitos y realidades, editado por Océano.

A lo largo de sus páginas explica cuáles son los factores de riesgo para desarrollar cáncer que están científica y clínicamente comprobados, pero además aborda la manera como se han construido y fortalecido creencias falsas acerca de la manera como aparece esta enfermedad que puede ser mortal.

Entre los mitos más arraigados entre los mexicanos están las ideas de que las personas que desarrollan cáncer son seres humanos llenos de resentimientos, rencores, iras y estrés. Cada uno de estos pensamientos, sin ningún fundamento científicos, han sido sembrados por  personas que carecen de sustento científicos, incluyendo algunos médicos que irresponsablemente hablan de que guardar ciertos sentimientos provoca cáncer.

Estos mitos y creencias falsas, desafortunadamente, se convierten en obstáculos para el tratamiento adecuado y mejorar las expectativas para el tratamiento pues hay algunas personas que posponen hasta 12 meses sus tratamientos y llegan con los especialistas en oncología o cáncer cuando ya es demasiado difícil atender su padecimiento.

“Una de las consecuencias negativas de estos mitos, que desafortunadamente ocurre con mayor frecuencia de lo que imaginamos, es que quienes creen que las emociones provocan el cáncer no buscan tratamiento oncológico porque ellos imaginan que se curarán sanando sus emociones, perdonar, pensar positivamente y que así se van a curar. Entonces, buscan algunos métodos alternativos y cuando finalmente llegan al médico especialista desafortunadamente ya se puede hacer poco y eso es muy triste verlo”, comenta la terapeuta e investigadora.

Por otro lado quienes reciben el diagnóstico de la enfermedad y creen que esta fue causada por sus emociones o están rodeados de personas que creen que el cáncer fue causado por sentimientos y emociones tienden a ser culpabilizados y estigmatizados por su propia familia, por sus amigos o por la comunidad en general, lo que representa una carga adicional muy fuerte, además de la propia enfermedad.

Finalmente,  hay un grupo de personas que creían que las emociones sí provocan cáncer y al ser diagnosticados fortalecen sus propias creencias, lo que les provoca mayor dolor y hay que trabajar muy fuertemente para que se convenzan de que esto no es cierto.

“Pero derribar mitos es muy complejo porque de tanto repetirlo se vuelven verdades incuestionables. Sin embargo cada vez tenemos más blogs, conferencistas y páginas de internet que lo afirman sin ningún sustento. Eso es importante decirlo”, subraya la doctora Tarditti.

Testimonios de sobrevivientes
En el libro se incluyen entrevistas con personas que tuvieron cáncer y sobrevivieron, quienes hablan de la manera como las falsas creencias les dificultaron el abordaje de la enfermedad.

“La Fundación Cima me apoyó para entrevistar pacientes y otras pacientes que se enteraban que yo estaba trabajando en este libro se ofrecieron porque era una necesidad la que tenían de contar su propia historia. Entonces, ellos nos dejan ver cómo recibieron el diagnóstico y el enojo que les provocaba el ser señalados o etiquetados; los cuestionamientos en los que entraban, por ejemplo: “Pero si yo soy una buena persona ¿por qué me dicen que yo soy una rencorosa si yo no guardo rencores  si yo vivo ligera y me llevo bien con las personas, en general?”

“También está el caso de personas que creían que los rencores provocan cáncer y llegaban a decir: ‘no me voy a curar porque no se expresar mis emociones y si no cambio no me voy a curar’. Lo que yo hice con fue pedirle que ella misma investigara; ella es psicóloga y le dije “investiga, tráeme fuentes”.

“Volviendo a lo mismo; no es que yo crea y ya lo anoto y punto. Quedó ya como un hecho que no puede ser modificado. Mostramos cómo se fueron descubriendo los factores hormonales, el tabaco, los virus, y cómo se hicieron muchísimas investigaciones para poder comprobar que esto era así. Entonces, hay que entender que el cáncer también da en los animales ¿Significa esto que los peces, los gatos y los perros también sienten resentimiento?

--Si las emociones no son causa del cáncer ¿Qué sí es realidad? ¿En qué puede ayudar la emoción a una persona a entender, procesar y, en un eventual caso sobrevivir o, si no se sobrevive, trascender el cáncer?

“En el paciente con cáncer, y yo diría que en cualquier persona. El manejar adecuadamente las emociones, reconocer qué siento, por qué lo siento y qué decido hacer con lo que siento, nos permite vivir en paz, vivir en armonía con nosotros mismos y con los demás. Nos permite tener una mejor calidad de vida.

“En el caso concreto del paciente con cáncer, el reconocer lo que está sintiendo, que cuando tiene miedo lo diga, no me refiero a decírselo al mundo sino que lo sepa para él mismo y ¿qué va a hacer con ese miedo?¿Qué quiere hacer? o ¿Qué puede hacer con ese miedo?¿Cuándo siente culpa?¿Cuándo siente tristeza?

“En esa medida él se va a ir fortaleciendo y se va a ir adaptando al proceso de la enfermedad y le va permitir estar más relajado y enfrentar mejor los tratamientos, incluso los síntomas que le provoquen los tratamientos y , en una palabra, tener una mejor calidad de vida.

“Que se cure o no se cure no va a depender de eso, va a depender del tratamiento oncológico, del tipo de cáncer que tenga y de la etapa en la que se encuentra, pero sí que puede ayudar en términos de calidad de vida”, agrega la maestra en psicología.

Sentimientos guardados y expresados
En el tema de los mitos, pareciera que una de las ideas más repetidas dentro del tema de las emociones y el cáncer, tienen que ver con “interiorizar” o con “no expresar” y albergar resentimiento, ira, implosión. Pero también hay otras ideas falsas relacionadas con el vínculo entre cáncer y enojo o cáncer y estrés

“Hay quienes manejan que el ser muy iracundo, enojarse mucho o mantener un estrés elevado también se relaciona con el cáncer. Esto también es una idea falsa.

“Lo que yo quisiera decir, para a lo mejor así nos podamos entender mejor, es que, por ejemplo, el corazón, nuestro corazón, se impacta igualmente ante una muy buena noticia o una muy mala noticia que le den a usted. El corazón no sabe si usted se acaba de ganar la lotería o si le acaban de dar una terrible noticia. Es decir, las palpitaciones que acaba de tener, el aumento en la presión arterial, todos los cambios fisiológicos que tenemos ante una emoción fuerte pueden ser y son muy similares aunque las emociones sean totalmente opuestas.

“Por otro lado, el estrés es parte natural de la vida. El doctor Lazarus, que es pionero en el estudio del estrés, hablaba de que pareciera que hoy el estrés es lo que en la época antigua eran los espíritus que ocasionaban las enfermedades, porque todo le echamos la culpa al estrés y si no tuviéramos nada de estrés no podríamos sobrevivir, posisblemente no nos levantaríamos de la cama. Hay que manejar adecuadamente un nivel de estrés sano, que al mismo tiempo nos empuje a hacer los proyectos que nos importan, nos interesan o necesitamos hacer.

Mexicanos culposos
Una de las observaciones que subraya en la entrevista la doctora Tarditti es que muchos de los mitos y creencias falsas que existen sobre la relación entre las emociones y el estrés están reforzadas por ciertas características culturales y es muy difícil hablarles a todos con el mismo lenguaje siendo que, por ejemplo en México, existen muchas creencias y pensamientos conviviendo en un mismo lugar y en un mismo tiempo.

“Yo suelo decir que somos muchos Méxicos porque las diferencias culturales sí que existen y aparte hay distintas religiones y dentro de ellas hay muchas formas de haber inoculado la religión. No es fácil, como le decía antes, revertir estos mitos y entonces, tenemos que hablar distintos lenguajes según las personas con las que nos estamos dirigiendo.

“Ciertamente, tenemos que trabajar en las nuevas generaciones porque la incidencia del cáncer es altísima y entonces, este libro no solamente puede ayudar a quienes ahorita están viviendo el proceso o lo ha vivido sino que tenemos que pensar en los que vendrán después. No ser víctimas de esto, no cargar con culpas porque hablando también de esta diversidad cultural, podríamos decir que la sociedad mexicana,  sin importar el grupo al que pertenezca, parece que en México seguimos teniendo una tendencia a culpabilizarnos. Es parte de nuestra educación y creo que la culpa nos puede hacer mucho daño y hay que trabajarla”, concluye la maestra Gina Tarditti.

El libro "Las emociones y el cáncer. Mitos y realidades", cuenta con un apartado donde la autora puso pocos lugares, pero muy serios, donde las personas pueden acceder a información sobre la enfermedad.

Hay sitios complejos para personas que quizá necesitan más explicaciones o quieren adentrarse más en lo que es el padecimiento, y hay otros sitios donde pueden obtener información muy sencilla, con lenguaje muy amigable y que esté quizá más adaptado a lo que ellos necesitan.

jueves, 23 de enero de 2014

Relacionan migraña con mascar chicle

A causa del consumo frecuente de chicle es que niños y adolescentes podrían sufrir fuertes dolores de cabeza.
 
Investigadores del Centro Médico Meir, asociado  a la Universidad de Tel Aviv, señalan que la presión que se ejerce sobre la mandíbula al momento de masticar chicle,  contribuye a las jaquecas, sobre todo cuando los músculos no están del todo desarrollados, como es el caso de los menores de edad.
 
El médico Nathan Watemberg,  líder del estudio que se publicó en la revista Pediatric Neurology, explica que fue durante su consulta diaria que empezó a ver un patrón de comportamiento entre adolescentes que aseguraban tener dolores de cabeza constantes y fue que masticaban chicle varias horas al día.
 
Después de años de observar este comportamiento, el médico decidió hacer un estudio para demostrar la relación entre masticar chicle y la migraña.
 
Tomó como base de la investigación la experiencia de 30 de sus pacientes, la mayoría mujeres adolescentes.  Tras un mes sin masticar chicle, comprobó que la migraña desapareció en 19 de los casos y en siete disminuyó el dolor de cabeza.
 
“Son las chicas quienes suelen masticar  más chicles y elegí a los pacientes según las horas que mascan chicle a diario, o sea, una hora, entre dos o tres al día, entre tres o cuatro o entre seis o más horas”, aseguró el médico.
 
Una de las razones por la que la masticación frecuente aumenta las cefaleas en los menores de edad es que sus músculos faciales no están desarrollados por completo, por lo que la mandíbula sufre un impacto mayor, explicó .
El especialista señala que el estudio es importante para evitar que médicos receten medicamentos y tratamientos innecesarios a adolescentes, primero, advierte, se debe saber el origen de la migraña está relacionado con éste hábito. (Con información de abc) 

lunes, 20 de enero de 2014

Comediantes tienen rasgos psicóticos

Los elementos creativos necesarios para producir humor son sorprendentemente similares a los que caracterizan el estilo cognitivo de las personas con esquizofrenia o trastorno bipolar, aseguró Gordon Claridge, científico del departamento de Psicología Experimental de la Universidad de Oxford, en Reino Unido.
 
En estos rasgos destacan un comportamiento impulsivo o antisocial, y una mayor tendencia a evitar la intimidad, reveló el investigador, de acuerdo a los resultados del trabajo que se publicaron en el British Journal of Psychiatry.

El estudio analizó a varios comediantes de Australia, Gran Bretaña y Estados Unidos y encontraron que estos obtenían puntuaciones significativamente más altas en cuatro características psicóticas cuando fueron comparados con un grupo control con personas que no tenían trabajos creativos.

Los rasgos que se pueden catalogar como "psicóticos", también pueden considerarse otras características sanas tales como los cambios de humor o una introversión social, explicó Carlidge.

“Aunque la psicosis esquizofrénica puede ser perjudicial para el humor, en su forma más leve puede aumentar la capacidad de las personas de asociar ideas raras o inusuales, mientras que el pensamiento maniaco --que es común en personas con trastorno bipolar-- puede ayudar a estas personas a buscar conexiones originales o chistosas", destacó.

Participaron en el estudio 523 humoristas (404 hombres y 119 mujeres), quienes contestaron un cuestionario diseñado para medir los rasgos psicóticos en personas sanas.

El propósito era analizar "experiencias inusuales", para medir su creencia en la telepatía y sucesos paranormales; "desorganización cognitiva", para ver su dificultad para ajustar pensamientos; "anhedonia introvertida", para analizar su disminución de la capacidad para sentir placer físico y social, y la "disconformidad impulsiva", para medir su tendencia a una conducta antisocial impulsiva.

El mismo cuestionario también fue resuelto por 364 actores, que también trabajan frente a un público, y ambos grupos fueron comparados con otro de 831 personas que no tenían ningún trabajo creativo.

Se encontró que los cómicos puntuaron significativamente más alto en los cuatro tipos de rasgos de personalidad psicóticos en comparación con el grupo general. Lo más llamativo eran sus altas calificaciones en el capítulo de disconformidad impulsiva. 

Por su parte, los actores también lograron niveles más altos en todos los puntos pero no llegaron a alcanzar una personalidad introvertida. (Con información de europapress)

miércoles, 15 de enero de 2014

Tener sexo para mantenerse en forma

Practicar media hora de sexo a la semana, podría ser una alternativa para mantenerse en forma, señalan investigadores de la Universidad de Quebec en Canadá.

“Sexercise”, la combinación en inglés de las palabras sexo y ejercicio, es como bautizaron a esta práctica, ya que tener relaciones sexuales cuenta como un ejercicio importante, ya que en una hora de práctica se queman las mismas calorías que al correr durante 30 minutos.

El estudio señala que durante media hora de sexo, los hombres gastaban 120 calorías y las mujeres 90.

Para hacer la investigación, se estudió la energía consumida durante el acto sexual en un grupo de 20 parejas jóvenes y sanas. En promedio, los hombres quemaron 4,2 calorías por minutos, contra 9,2 calorías consumidas al caminar durante el mismo tiempo.

En el caso de las mujeres, gastaron 3,1 calorías por minuto y 7,1 durante una carrera también de media hora, reportan los resultados del estudio que fueron publicados por la Public Library of Science.

Las parejas que participaron en la investigación, estaban equipadas con brazaletes que medían la energía consumida y además contestaron un cuestionarios sobre la satisfacción en cada una de sus actividades.

Con edades comprendidas entre 18 y 35 años, durante el estudio los participantes mantuvieron relaciones sexuales una vez a la semana, durante un mes y corrieron 30 minutos a la semana.
De acuerdo con los resultados obtenidos, los científicos señalan que actividad sexual pude considerarse de forma potencial como “un ejercicio importante”.

Destacan además que los participantes señalaron que tener relaciones sexuales fue una actividad muy agradable y más apreciada que tener una sesión de 30 minutos en la caminadora.

Los autores del estudio señalan que podría ser considerado para “la planificación de programas de intervención como parte de un estilo de vida saludable por profesionales de la salud”. (Con información de abc.com)